Reseña histórica: Cabo de las Arenas Gordas, actualmente Punta Mogotes

Reseña histórica: Cabo de las Arenas Gordas, actualmente Punta Mogotes

Por Silvio J. Lorenzini.

El espacio declarado el día 28 de marzo pasado como Sitio de la Memoria, se asienta sobre una de las áreas más importantes para la historia de nuestro pueblo.

No siempre se llamó así. Ni sabemos como la llamaron los ancestros  que  poblaron este territorio, durante más de 6000 años.

Los primeros datos documentados se deben a  Magallanes en su viaje de circunvalación del mundo (1519-22)  quien lo denominara “Cabo de las Arenas Gordas”.  El piloto Zizur en 1804 lo redefine como “Cabo de las Corrientes”,  denominación que  continuó  utilizando el almirante Guillermo Brown durante el fondeo de la Corveta Chacabuco en octubre de 1826, “Remito atierra 10 soldados, que hay en esta de la guardia de Quaquel, haciendo retornar  a bordo la guardia de negros que hay atierra, e inmediato me dirijo sobre la costa del Brasil conforme las instrucciones de VE”.

Los soldados remitidos a tierra tenían la orden de acampar en las inmediaciones de la cegada laguna Corrientes, y armar fuegos nocturnos de guía para las naves que faltaban: Bergantín República y la Barca Congreso.

Faro-punta-mogotesYa por el año 1891, se construía el faro de Punta Mogotes en las inmediaciones del por entonces medanal, con el objetivo de señalizar la peligrosa restinga.  Durante la construcción  fueron descubiertos enterratorios indígenas, lamentablemente de aquel hallazgo sólo quedó el recuerdo pues fueron dispersados.
Llegamos a 1899, cuando nuestro primer sabio argentino, Don Florentino Ameghino realiza importantes investigaciones en el área.  Descubre gran cantidad de restos culturales en lo que se denominará Campo Peralta, donde en las jornadas de viento se podían lograr una gran cantidad de hallazgos de industria lítica, morteros de piedra, restos de fauna.  Describe la “hachita cuña” y la técnica bipolar. Además de una investigación geológica de los estratos sedimentarios que albergaban industria cultural humana.

Después de  la muerte de Ameghino, visitan nuestras costas un grupo de “científicos” americanos Hldricka y Holmes,  con el objetivo de desacreditar las teorías ameghinianas.  En un trabajo mío de 1992 reanalizo la información con observaciones in situ rigurosas y termino por desacreditar las teorías de Hldricka y Holmes, aunque redimensionando la profundidad temporal de los hallazgos.

Durante todo el siglo XX innumerables científicos visitaron el área generando conocimiento  científico sobre los procesos antrópicos y bióticos de la región, entre los que se encontraban Heuser y Claraz, Darwin, (en la centuria anterior Ameghino Florentino y Carlos), Hldricka, Holmes, Vignati, Groeber, Kraglievich, (padre e hijo) Bormida, Austral, entre tantos otros.

La presencia de importantes cantidades de materiales culturales, que abrazan el Pleistoceno final –Holoceno, medio y final- fue motivada porque esta prominencia geográfica se destacó por la gran cantidad de recursos de biomasa comestible y de materia prima para la construcción de herramientas líticas. Durante el avance del nivel del mar, óptimo climático, la paleolaguna Corrientes queda indicada -como demuestran la acumulación sedimentaria de la cuenca-  conformando una restinga, donde se encontraban en un pequeño espacio de territorio, faunas de mezcla de ambientes  marino, lagunar, de colina y de llanura. Guanacos, venados, zorros, perros, tucu tucu, aves, peces anádromos, loberías de parición, de Otaryas y Arctocephalus, y ejemplares de Myrounga, además de mariscos y plantas silvestres. Lo que los ecologistas denominan un ECOTONO.

El área de ocupación directa  del área circumpaleolaguna es de más de 5 hectáreas, sin tener en cuenta que funcionalmente, en la actual playa Waikiki, se detectó una ocupación de más de 1 hectárea. La interfase litoral, permitía la acumulación de depósitos de rodados costeros explayados por la corriente fría de Malvinas  (basaltos, andesitas, sílices y ópalos, metamórficas).  Las rocas sedimentarias para la producción de morteros, moletas, manos de mortero, percutores, provienen de los bloques de desagregación de  las ortocuarcitas cámbricas locales. La cuarcita cristalina es en su mayor parte de producción local, en la excavación del “sitio Celeste 53”, durante los años 1992-2000, solamente en los estratos inferiores se halló cuarcitas  de  la localidad Lumb de unos 190 a 200 km alejados del lugar.
Esta se convirtió en la primera excavación arqueológica realizada por el escribiente en el ejido urbano de Mar del Plata y generó una serie importante de preguntas y respuestas sobre la vida de estos antiguos inmigrantes.  Pensar que casi 6000 años después, (1745-50) los padres Strobel, Cardiel y Falkner, describieron importantes loberías, nos permiten suponer que la destrucción de esa biomasa fue producto  de la super explotación de ese recurso durante los siglos XIX y XX. Es un importante llamado de atención que la historia reciente nos deja. Hace poco menos de un siglo, la corriente de Malvinas depositaba arenas, guijarros y rodados tehuelches, hoy casi no deposita ni siquiera arena.  La disminución de la energía del transporte de la corriente fría de Malvinas, nos advierte sobre el cambio climático inminente,  la sobreexplotación de los recursos pesqueros, impiden nuestra coexistencia  con las faunas marinas destruyendo la biodiversidad.  Las comunidades ancestrales utilizaban estos recursos durante las crisis anuales o las grandes carestías. Hoy  vemos una colonia no reproductiva  en la dársena del puerto.
El avance de la urbanización  de nuestra ciudad, destruyó el último asentamiento humano convirtiéndose en un caso paradigmático, parquizando, urbanizando, remodelando el sitio Waikiki en la actual Punta Cantera.
A veces, por ignorancia o por desidia, se toman decisiones que afectan la memoria de nuestra nación, sepultando para siempre en el olvido toda posibilidad de obtener conocimiento para las generaciones futuras, de quienes nos antecedieron, qué hacían, cómo y dónde vivían, qué comían.

La determinación de un área intangible, que preserve estos últimos relictos de paisaje, ya profundamente alterado por la mano del hombre, sin duda será una obra reconocida por las generaciones futuras.

Faro-punta-mogotes-2Mapa-punta-mogotes

Vistas de la paleolaguna y reconstrucción del área de ocupación de  Mogotes, Waikiki y Celeste 53 de mi autoría – tomando como base la planimetría de 1936  y los estudios de factibilidad de la actual ruta 11 Mar del plata- Miramar. Un agradecimiento especial para los amigos del archivo histórico “Villa Mitre”, que con generosidad facilitaron las imágenes.

 

Biografía

Silvio J. Lorenzini

(12-01-1954, Miramar, Argentina)
Padre de dos hijas y abuelo de dos nietas.  Profundo conocedor de los procesos antrópicos, excavé en diversos lugares del mundo, más de 40 años de investigación, hallazgos, algunos notables.
Constructor de casas, de símbolos, de vida y de cultura -comprometido con su tiempo-, vida compleja, feliz y triste y feliz y triste y feliz -en esa proporción-, perdí muchos amigos y compañeros,  los extraño y recuerdo, porque ese es parte del oficio de vivir. Qué más puedo decir? Compartir sueños fue compartir la vida, seguir construyendo sueños es tarea inacabable y por lo tanto constante.

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