Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora Memoria, verdad y justicia. Solidaridad y compromiso social.

Historia

El 24 de marzo de 1976 las Fuerzas Armadas interrumpieron el orden constitucional, instaurando la más cruel de las dictaduras para imponer un salvaje sistema económico y social que aún hoy continúa vigente bajo la forma de gobiernos elegidos democráticamente. Se acallaron entonces las voces de quienes denunciaban las injusticias y luchaban por una justa distribución de la riqueza y para que la cultura, la educación y el cuidado de la salud estuviesen al alcance de todos.

El terror no sólo se dirigió a los militantes populares u oponentes políticos sino que tuvo como objetivo inmovilizar a toda la sociedad. Así fue que comenzó la época del Terrorismo de Estado. La dictadura militar, adueñada del aparato estatal, estaba dispuesta a extirpar hasta la más mínima oposición. Instauró en forma sistemática el secuestro como método de detención, que culminó con la posterior desaparición de las víctimas.

Nuestros hijos militaban en organizaciones políticas, sociales, religiosas, vecinales y sindicales; algunos recurrieron a las armas y otros no. Nosotras exigimos para todos/as Memoria, Verdad y Justicia.

Las Madres estamos enfrentando un contexto de enorme complejidad. Si bien la sociedad tiene mayor conciencia respecto del daño que acarreó la dictadura y defiende con fuerza sus derechos conculcados, la impunidad de los criminales no halló aún su castigo ejemplar. En estos días cuando son declaradas de total nulidad las leyes de Punto Final y Obediencia Debida y posiblemente los indultos presidenciales, se abre una posibilidad de terminar definitivamente con la impunidad. Sin embargo, aún falta un largo camino pues la Corte Suprema de Justicia tiene que declarar la inconstitucionalidad de dichas leyes e indultos y posteriormente tendremos que aguardar que jueces y fiscales tomen la firme decisión de implementar de una vez y para siempre la Justicia.

 

Nuestros objetivos

Exigimos juicio y castigo a los responsables del secuestro, tortura, desaparición y asesinato de personas, proceso iniciado a principios de la década del ’70 y que fue sistematizado e institucionalizado durante en Terrorismo de Estado de la dictadura militar del ’76.

La Memoria, la Verdad y la Justicia son los fundamentos de nuestra razón de ser. Recuperar la memoria de los hechos pasados, unida a la conciencia de la falta de derechos fundamentales que aún vive nuestro pueblo, permitirá a las nuevas generaciones construir un futuro sin olvido y sin negación de la propia historia.

Porque la reivindicación de la memoria histórica es parte sustancial de la restitución de la identidad de un pueblo.

Pensamos que el único camino para desterrar la impunidad es acceder a la justicia a través de la verdad histórica de los hechos. Es por ello que nuestro trabajo actual se vincula con la consolidación de un Estado que asegure la libertad, la justicia, la vigencia de los derechos humanos y sociales para su población.

 

Nuestra lucha

Como Organización defensora de la vida, las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora buscamos una construcción social más justa y nos manifestamos contra la violencia y el olvido.Nuestra forma de acción es la resistencia activa, basada en el respeto de la dignidad humana. Asimismo, expresamos el repudio a toda estructura gubernamental que renuncie a respetar la voluntad de los pueblos.

Deseamos una verdadera democracia con paz, justicia y equidad, que respete los derechos civiles, económicos, sociales y culturales.

La única manera de lograr una Argentina sin impunidad es juzgando a quienes cometieron los crímenes de Lesa Humanidad.

 

Las Madres en la actualidad

El plan de entrega de ayer tiene continuidad hoy. Defendemos la Verdad de la historia a través de la memoria, con charlas y seminarios en escuelas, universidades y barrios, en el ámbito nacional e internacional.

La generación de nuestros hijos dio su vida por un cambio, nosotras seguimos creyendo que otra Argentina es posible, con paz y solidaridad. La impunidad sigue instalada, es por ello que apoyamos activamente los reclamos populares respaldando a los movimientos actuales. Las Madres reivindicamos la lucha de nuestros hijos, participando en movimientos populares en defensa

de la educación, la salud, el trabajo, la vivienda y la tierra.

Asimismo, brindamos nuestro apoyo a los grupos de nuevas madres cuyos hijos fueron víctimas del gatillo fácil y de la impunidad que aún nos azota incluso bajo gobiernos democráticos.

El costo humano de la dictadura militar fueron los 30.000 detenidos – desaparecidos, los torturados, los presos políticos, los exiliados dentro y fuera del país. Hoy el costo humano de la impunidad vigente son los cien niños que mueren diariamente por causas evitables.